miércoles, 16 de enero de 2013

A UN LADO Y AL OTRO


Una de las características mas conocidas de Budapest es que surge de la unificación de dos ciudades, que se encuentran a un lado y al otro del río Danubio: Buda y Pest. Ésta última se sitúa en una planicie: allí se encuentra la mayor parte de la población y se desarrolla toda la actividad de la ciudad. Buda en cambio, está elevada sobre una colina y es la vieja capital húngara. Nos dirigimos hacia allí, para ver que nos esperaba en el lado oeste del río.                                                                                                                
Listas para cruzar al lado occidental

martes, 1 de enero de 2013

AMOR MAGYAR

Magyar es la palabra con la que se denomina a Hungría (ya que el el idioma original el nombre del país es Magyarország), a su idioma y  -erróneamente- a sus habitantes.       No había pasado ni medio día en territorio húngaro, pero yo ya le había declarado mi amor a Budapest y su cultura.
Durante la caminata de reconocimiento inicial, junto con Ana, alternamos la compra de moneda local, el descubrimiento de los hermosos edificios -que se sucedían uno tras otro- y el intercambio de sonrisas inmensas y miradas que brillaban de asombro.                


Hasta los billetes me gustaron: sus próceres lucen con 
distinción, impecables bigotes
A ella le estaba pasando lo mismo que a mí: no se lo esperaba.                                     En esos términos, no era solo una compañera con las que nos habíamos encontrado para no atravesar la estadía a solas: estábamos viviendo emociones muy parecidas y nos dejamos cautivar por el sentimiento de sorpresa permanente. En la chispa de su sonrisa vi  reflejada la mía, y supe que éramos como dos niñas al pie de un cargado árbol de navidad. 


Y así sonreía Anita en las puertas de la 
galería de fotos Mai Manó Haz

miércoles, 21 de noviembre de 2012

PARÍS ORIENTAL

La última noche en Bratislava me encontraba llena de ánimo.
Era el fin de un buen día, y aún quedaba mucho por hacer: lavar ropa por primera vez en dos semanas, tomar un pequeño descanso, buscar un sitio para comer, conversar un poco con algunos de los jóvenes viajeros y seguir conociendo a Ana al mismo tiempo que averiguábamos cómo seguir viaje juntas.
Mientras la esperaba en el living aprovechando que el servicio de internet era sin cargo,  leía un nuevo correo electrónico de mi amigo Federico, que decía esto:


Bueno, hace un par de semanas que estás viajando y aún te quedan como veinte países por recorrer. 


Es genial recopilar la información que uno deseó juntar a lo largo de los años, en dos meses.

El viaje es como Cuevana: antes tenías solo un canal de TV y ahora tenes todas las películas del mundo. Calculo que todo se empieza a disfrutar después de un par de semanas. 

Y como en Cuevana, hay que dejar la película a la mitad si no te gusta. 
Hay miles de sitios, y muchas ciudades. Un país puede tener cosas muy variadas: Pinamar y San Martín quedan en la misma provincia, ¿no?

Cuidado en Bratislava. No se ni dónde es. 


Bratislava: aquí estoy, amigo mío.

Tenés que ser precavida en Hungría, Rusia y los países raros para andar sola. Creo que su producto mas típico es la trata de mujeres, de modo que tendrás que ser cautelosa. 
¿Que pasa con los hostels ahí? Mantenete alerta!
Lo importante es estar atento a los detalles: si las personas que conoces son fanáticas del cine de terror o algo extraño, no los acompañes a comer. Si tienen picaduras en los brazos  o remeras de Slayer, no vayas. La mayoría de la gente es lo que parece. Pensá en todos y cada uno de tus amigos y conocidos. 
Y cuidado con las drogas. En Europa no es chiste. 





jueves, 1 de noviembre de 2012

UN PASO AL ESTE

Antes, durante y después del viaje, todos señalaban el mismo punto: haberlo hecho sin compañía.
Para algunos resultaba épico, para otros imposible. Me hablaban de coraje, de miedo, de admiración.
A mi no me parecía algo extraordinario, y por varios motivos, me resultaba el único modo de hacerlo: se trataba de estar fuera muchos días, los costos son elevados,-entonces no podemos proponer a cualquiera "vayamos un par de meses a Europa"-, y porque después de varios años viviendo sola perdí la capacidad de consultar, ceder y acordar con un tercero.
Definitivamente era una experiencia de una vez en la vida y no iba a negociar nada.
Ya en el camino, me dí cuenta lo sencillo que era moverse. Me sentía segura, con muchas opciones a mi alcance, lo que hacía que pudiese trazar mi ruta de forma fluida. Lo abrumador había sido planearlo todo desde Argentina, cuando no sabía con qué me iría a encontrar, y los pensamientos extraños se apoderaban de mi mente dispersa. Entre esas cosas que tuve en cuenta antes de salir, estaba la ropa.


El mejor consejo: abrazarse a la almohada y comprar
 un boleto para irse lejos

domingo, 14 de octubre de 2012

QUERIDA VIENA...


...Estoy tratando de descubrir tu encanto, pero me resulta difícil encontrarlo.
No me malinterpretes: sos bonita y ordenada, si no lo sos vos, ¿Quien lo sería?
Camino entumecida bajo tu cielo gris y tu llovizna interminable, bordeo tus calles estrictas, tus edificios planos y correctos, husmeo en tus rincones, y no se qué pensar.
Tenés a la princesa Sissi, aspirante a María Antonieta, a tu gente pálida, y tus turistas...ni siquiera se molestan en venir demasiado de otros países.  Te visitan germanos que dan vueltas y compran sin parar por ahí.


¿Quienes serán los visitantes que compraron los zapatos
mas feos de Europa?


¿En dónde están los menores de 40 años? Puede que en el sur de España, tomando sol.

Quisiera saber en qué momento usan tus mujeres todos esos vestidos livianos y llenos de estampados veraniegos que muestran los escaparates. Tu primavera va a darme neumonía.
Sos la hija que estudió contabilidad para seguir el mandato paterno, agradar y no salirse de la línea. La chica que era linda en el colegio secundario, pero nunca demasiado como para enloquecer a nadie.
La ropa típica de tus hombres deja ver sus rodillas, tu comida me vacía el alma, tus inmediaciones huelen a kebab, tus precios son excesivos y tus sonidos son irreconocibles a mis oídos del sur.


El conocido sex appeal austríaco
Por primera vez en dos semanas, me siento en verdad a miles de kilómetros.


martes, 2 de octubre de 2012

GOOD BYE PERÓN

Ya había pasado dos noches en Venecia, y eso había sido suficiente para mí.
La mañana me encontraba como siempre: haciendo todo a último momento.
Tenía que cruzar la primera frontera internacional, no había hecho averiguaciones y no sabía como partir. 
Andrea, el dueño del hostel, solo hablaba italiano, tenía una mala conexión a internet, y su pequeña computadora era casi imposible de usar.
Sin saber a ciencia cierta cómo llegar a Austria, fui a Santa Lucía Centrale para encontrar un modo de irme.
No había nada directo desde allí a algún sitio cercano a Viena, y me sentí desconcertada. Pero entonces llegó el recuerdo.
Los argentinos crecimos escuchando las duras historias de los inmigrantes europeos que llegaron al país: no solo las de nuestras propias familias, sino las de todas las personas que conocemos.


Algunos de los italianos que llegaron a
Argentina

lunes, 24 de septiembre de 2012

VENECIA (ES MEJOR) SIN TÍ

Venecia fue un agujero negro en mi camino.
Prácticamente no la conozco, no se como es.
Solo anduve en vaporetto y me enojé muchísimo. 


L'acqua
                       
Llegué a la ciudad de los canales bajo la misma cortina de lluvia con la que había salido de Firenze.
Desde el hall de la estación veía agua por todas partes, miraba desde la ventana del tren mi paraguas, que  había quedado dentro del vagón (una vez que salís no se pueden abrir las puertas para reingresar).
Ahí si que no tenía opción para llegar a destino: pedí asesoramiento en la oficina de turismo donde compré un mapa, un pase para andar en barco y recibí las indicaciones para llegar al hostel.
Intento ubicarme, pero al empezar a caminar descubro una de las particularidades venecianas: las calles no tienen nombre.